Ir al contenido principal
Te odio tan ausente, tan vacío, 
tan tangible, tan no mío.

En las vértebras quiebras te odio,
en sensación difumino
a las llemas agrietadas 
de las bellas artes reservadas
de Clío.

Te odio tan elite, tan escurridizo,
tan soberbio, tan poco mío.




Comentarios