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Ausencia de creatividad.

   Se observa en su semblante dormitado una sonrisa serena, como si la paz le mojara la frente con un poco de agua tibia. Me gustaría mencionar el resplandor lunar platinado en su silueta, o la caricia del viento de verano sobre sus cortinas de seda, pero nada de eso existe. Siquiera, tal vez, aquella sonrisa serena.
   No se dibuja -tampoco- sobre sí una nube de sueños acerca de amplios campos verdes o largos baños, desnudo, en algún arroyo de manantiales frescos. De manera que no existe, pues, aquella sonrisa, ni es otra cosa más que una de sus tantas muecas conformistas.
   Es en medio de mi contemplación vaga, cuando luego de un par de movimientos inquietos, logra despertar con la espalda transpirada. Y la frente fría. Y los pies dormidos. De seguro recordó que se le olvidaron sus días de creatividad -o que se le olvidó recordarme-.
   Busca desesperado un libro de cuentos... No hay. Busca desesperado sus autitos de carrera... No hay.
Y busca muñecos y pelotas, y hasta un papel para fabricar un avión que vuele en torno a su mundo de niño... Pero no hay. No hay nada. Porque nunca lo hubo. Mira sus manos vacías, toca su pequeño cráneo de infante y para su gran sorpresa, no hay pelos allí; quizás algunos un tanto blancos y casi ya sin fuerza, como suplicando caer... Y morir.
   Yo sé lo que está pensando, porque soy su nudo en la garganta. Yo soy el nudo en la garganta, de la tercera edad del siglo XXII. Así que entre los pensamientos que conozco de memoria ajusta el normalizador de ambiente, inhala un poco de aire artificial, se recuesta a intentar dormir. Y finge que duerme. Un instante más tarde le aflora la mueca de conformismo tras recordar su infancia de pura tecnología, y de ausencia de creatividad.

Eimí.

Comentarios

  1. Esta bueno pero como que le falta algo para que me atrape más. Seguramente que con un personaje con más personalidad y parla el intento de cuento sería más atractivo para los efímeros y extravagantes lectores que acuden a este inusual aunque simple blog. Beso amiga,,,,,AM

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  2. Jajajaja esa crítica literaria Alva, de dónde te salió? Jajaja ya te dije que no es un cuento, es un relato. En un relato no hace falta la caracterización de un parsonaje, como en un cuento. Y el hilo de la historia no debe ser tan estructurado.
    Besitos amigocho

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Sola

  Me gusta una solera de los '90 que era de mamá o porque era de mamá Usarla en enero en enero cuando a la noche se pone fresquito y la tela no se me pega a la piel y se sienten como frescas las flores medio desprendidas del vestido medio idas al trago Hay un segundo aire en el roce del ruedo sobre los tobillos el estampado no se renueva y toda la vida es el mismo enero aplastado en la espalda sola que a veces parece diferente
Veíamos a Cobain destrozado y me daba los besos más sinceros en el suelo sin sombras que nos arrastraran los pensamientos. Llamábamos los sonidos y el olor a los sueños de triunfar con las tripas en una ciudad tal vez inventada, apretando los párpados, fuerte, aferrados al instinto. Desde el piso frío igual que a los 13 me elevaba la imaginación y la vida, sin importarme llegar al final deformada y con los párpados grisáceos y sola como empecé. Como si fuera parte del sueño también el meter la llave en la cerradura mojándome con la lengua el labio superior para no despertar a nadie o volver con los pelos revueltos sin un poquito de vergüenza porque nunca a nadie una boca le puso tan cerca de la nariz la incertidumbre, hasta el punto de poder oler el futuro en el propio aliento excitado.

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