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De cuando me evaporo.

Desnuda
húmeda
mojada
estoy
sobre los azu-
lejos
del baño
empañado
evaporado
miro apenas
las gotas en mis
piernas dormidas
siento
mi pelo enervado
mientras es atravesado por
mis dedos
arrugados;
cremosos
se entrelazan al cabello
-que lo siente-
otra vez,
arriba
abajo,
y yo
desnudahúmedaymojada
no siento sino
apenas
las gotas de la lluvia de la ducha que es el cielo
golpeando suavecito
mi espalda
goteante
el pelo
hipersensible
a la docilidad de
mis dedos
arrugadosycremosos.
Y yo,
ahí
en ese suelo
de ese baño

no sé ni dónde estoy,

si me he evaporado al fin
para viajar a mi ese
tiempo especial
donde soy una nenita con
los rizos
secos y dorados
mirando
una vez más
las hormigas
rojas
traidoras
pequeñitas
a la par que sueño
-vuelvo a soñar-
esas cosas que una sueña
cuando es
chiquitita
ínfima
feliz.

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Sola

  Me gusta una solera de los '90 que era de mamá o porque era de mamá Usarla en enero en enero cuando a la noche se pone fresquito y la tela no se me pega a la piel y se sienten como frescas las flores medio desprendidas del vestido medio idas al trago Hay un segundo aire en el roce del ruedo sobre los tobillos el estampado no se renueva y toda la vida es el mismo enero aplastado en la espalda sola que a veces parece diferente
Veíamos a Cobain destrozado y me daba los besos más sinceros en el suelo sin sombras que nos arrastraran los pensamientos. Llamábamos los sonidos y el olor a los sueños de triunfar con las tripas en una ciudad tal vez inventada, apretando los párpados, fuerte, aferrados al instinto. Desde el piso frío igual que a los 13 me elevaba la imaginación y la vida, sin importarme llegar al final deformada y con los párpados grisáceos y sola como empecé. Como si fuera parte del sueño también el meter la llave en la cerradura mojándome con la lengua el labio superior para no despertar a nadie o volver con los pelos revueltos sin un poquito de vergüenza porque nunca a nadie una boca le puso tan cerca de la nariz la incertidumbre, hasta el punto de poder oler el futuro en el propio aliento excitado.

Entonces prefiero callar

y no es que no tenga palabras,  n o quiero elegir la insatisfacción  de lo dicho.  El libertinaje  de lo dicho.  Porque toda la quietud  en la lengua  es el reparo.  En la boca o la garganta tibia labilidad tierno regocijo siempre silencio.